Sankyo o tercera enseñanza, es una de las técnicas básicas de control. En Sankyo procedemos a controlar el cuerpo de uke a partir de una torsión de su muñeca que permite controlar la posición del codo y el hombro del brazo respectivo y, a partir de ahí del resto del cuerpo de uke.

Sankyo puede resultar una técnica muy dolorosa por lo que es muy importante centrarnos en aprender a controlar el cuerpo de uke durante toda la técnica (punto donde estriba la dificultad real de Sankyo) más que en centrarnos en causar dolor a uke. De lo contrario, nos exponemos a acabar lesionando a nuestro compañero de entrenamiento.

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Sankyo | Autora: Camilla Hoel

Uno de los aspectos importantes en la ejecución correcta de Sankyo es el ángulo del brazo de uke. Si el codo está excesivamente doblado, uke se encontrará demasiado cerca de tori colocándole en una posición insegura. Idealmente, el brazo de uke debe describir una única línea curva similar a la que describe una katana (la que utilizamos por ejemplo al atacar en shomenuchi) y que es la que determina que existe la extensión para permitirnos ejecutar Sankyo de forma controlada y segura.

Si el agarre de Sankyo es correcto, podremos percibir que se establece una relación de centros entre uke y tori (para ello es importante prácticar el agarre de sankyo siempre desde nuestro centro) en la que el brazo de uke ejerce el papel de «puente». Una vez consigamos esto y mientras mantengamos la sensación de unión, podremos comprobar como uke debe seguir nuestros movimientos.

Para asegurar un control correcto (especialmente al final cuando procedemos a la inmovilización) la mano de uke debe encontrarse en un ángulo de 90 grados respecto a su brazo. En caso contrario, la inmovilización será menos efectiva.

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Sankyo | Autor: Trafal