Ikkyo significa literalmente «primera enseñanza» y es efectivamente la primera de las técnicas de control. Ikkyo es la más básica de las técnicas pero no por ello necesariamente la más simple. Una cita muy conocida de O Sensei respecto a Ikkyo es la siguiente:

«Iriminage, Shihonage: 10 años de práctica. Ikkyo: toda una vida».

Ikkyo O Sensei Morihei UeshibaIkkyo es crucial para nuestro desarrollo como aikidokas. Tamura Sensei afirmó una vez que Ikkyo es la «base de todas las técnicas, todas las técnicas comienzan allí…y allí regresan.”

Ikkyo esconde muchas sutilezas. Su interpretación y aplicación evolucionan con el tiempo y nuestra comprensión de los conceptos básicos del aikido.

Desde un punto de vista puramente prágmatico, Ikkyo consiste en la neutralización de un ataque mediante un control sobre el codo de uke. En el vídeo a continuación podéis ver varias aplicaciones de Ikkyo en respuesta a diversos ataques:

La aplicación de Ikkyo requiere ser completamente consciente del centro propio y del adversario pero también del «De-Ai» (punto de encuentro), porque somos nosotros quienes decidimos cuándo y cómo se produce el encuentro.

Ikkyo fue definido por O Sensei como una importante lección de comunicación. El ataque tiene que ser honesto, firme y decidido. Esa es la expresión de nuestro compañero a la que deberemos responder:

“Si el oponente ataca francamente y decidido, pues seguirá adelante. Esta es una importante lección de comunicación. Si la comunicación se detiene, el movimiento finaliza. Si uno cambia de posición después de iniciado el ataque, y el oponente no se adapta al cambio, la omisión supone la muerte. Uno se hallará fuera de su alcance mientras que él ofrecerá una abertura en su momento de mayor vulnerabilidad. El Uke ha de seguir el movimiento, tratar de leer la posición del oponente. Es su única oportunidad.»

Suwariwaza Ikkyo O Sensei Morihei UeshibaPor lo tanto, realizar correctamente Ikkyo requiere tanto por parte de tori como de uke «escuchar» atentamente los movimientos de su oponente porque esta es la única posibilidad de supervivencia. Si nuestra expresión no es sincera o no mantenemos el proceso de conexión (comunicación), detendremos el movimiento o dejaremos de adaptarnos a la acción de nuestro compañero de entrenamiento y eso nos colocará en una posición vulnerable.

Las aplicaciones de las enseñanzas de Ikkyo en la vida real son infinitas. Entrenando Ikkyo nos encontraremos frecuentemente con una sensación de «choque» o «lucha» que se genera cuando nuestra técnica no se une completamente con el ataque o cuando no estamos lo suficientemente estables y relajados como para redirigir la energía del ataque con firmeza pero con suavidad. Estas mismas sensaciones son las que percibimos en un conflicto o discusión, donde tendremos la sensación de estar empujando o luchando. En estos casos, los conceptos que nos permitirán resolver nuestros conflictos de comunicación (y toda relación humana los plantea) son exactamente los mismos que nos permiten desarrollar nuestro Ikkyo.

Respecto a nuestra actitud a la hora de encarar Ikkyo O Sensei dijo que «al despertar cada mañana, la mente debe estar abierta, libre de lo sucedido el día anterior, de esa manera se debe encarar cada Ikkyo». Esta afirmación refleja el concepto de Shoshin. Ikkyo nos enseña a comunicarnos de forma honesta y a «ver el mundo constantemente con una mirada nueva».