Hace más de 60 años dos periodistas llevaron a cabo esta entrevista que constituye uno de los textos clásicos del Aikido. La entrevista fue publicada en el libro «Aikido» de Kisshomaru Ueshiba y traducida del japonés por Stanley Pranin y Katsuaki Terasawa.

Para facilitar la lectura, hemos dividido la entrevista en 3 entregas. Además, al final de cada entrega hemos recogido las citas más destacadas.

Entrevistador 1: Cuando era un estudiante en la universidad, mi profesor de filosofía nos mostró el retrato de un famoso filósofo y ahora estoy sorprendido con su parecido por Ud., Sensei.

O Sensei: Ya veo. Quizá debería haberme dedicado mejor a la filosofía. Mi lado espiritual está más acentuado que mi lado físico.

Entrevistador 2: Se dice que el Aikido es bastante diferente del Karate o el Judo.

O Sensei: En mi opinión, se puede decir que es el arte marcial verdadero. El motivo es que es un arte marcial basado en la verdad universal. Este universo se compone de muchas partes diferentes y, sin embargo, el universo como un todo está unido como una familia y simboliza el estado definitivo de paz. Conteniendo esta visión del universo, el Aikido no puede ser otra cosa que un arte marcial de amor. No puede ser un arte marcial de violencia. Por esta razón, se puede decir que el Aikido es otra manifestación del Creador del universo. En otras palabras, el Aikido es como un gigante (inmenso en naturaleza) . Por lo tanto, en Aikido, el cielo y la tierra se convierten en los terrenos de entrenamiento. El estado de mente del aikidoka debe ser pacífico y completamente no violento. Es decir, el estado de mente que convierte la violencia en un estado de armonía. Y creo que este es el espíritu verdadero de las artes marciales japonesas.  Se nos ha dado esta Tierra para transformarla en el paraíso en la Tierra. La actividades beligerantes están completamente fuera de lugar.

E1: Entonces es bastante diferente de las artes marciales tradicionales.

O Sensei: Desde luego, es bastante diferente. Si miramos atrás en el tiempo, vemos como se ha abusado de las artes marciales. Durante el Periodo Sengoku (1482-1558- Sengoku significa «países combatientes») los lores locales utilizaron las artes marciales como una herramienta de lucha para servir a sus propios intereses privados y satisfacer su avaricia. Esto, creo, era completamente inapropiado. Puesto que yo mismo enseñé artes marciales para ser utilizadas con el propósito de matar a otros durante la guerra, me sentí profundamente perturbado cuando acabó el conflicto. Esto me motivó a descubrir el verdadero espíritu del Aikido hace siete años, momento en el que me encontré con la idea de construir un paraíso en la tierra. La razón de esta decisión fue que a pesar el cielo y la tierra (es decir, el universo físico) han alcanzado un estado de perfección y son relativamente estables en su evolución, la humanidad (en particular los japoneses) parecen encontrarse en un estado de convulsión. En primer lugar, debemos cambiar la situación. La comprensión de esta misión es el camino a la evolución de la humanidad universal. Cuando comprendí esto, concluí que el estado verdadero del Aikido es el amor y la armonía. De esa forma, el «Bu» (marcial) en Aikido es la expresión del amor. Yo he estado estudiando Aikido para servir a mi país. Por lo tanto, el espíritu del Aikido sólo puede ser amor y armonía. El Aikido nació de acuerdo con los principios y funcionamiento del universo. Por lo tanto, es un Budo (arte marcial) de victoria absoluta.

E2: ¿Nos podría hablar de los principios del Aikido? El público en general considera el Aikido algo místico como el ninjutsu puesto que Ud., Sensei, ha hecho caer a oponentes enormes con la velocidad del rayo y ha elevado objetos que pesaban varios cientos de libras.

O Sensei: Sólo aparenta ser místico. En Aikido utilizamos la fuerza del oponente completamente. Así, cuanta más fuerza utiliza el oponente, más fácil es para ti.

E2: Entonces en ese sentido también hay Aiki en el Judo puesto que en Judo te sincronizas con el ritmo del oponente. Si él tira, tú empujas; si él empuja, tú tiras. Lo mueves de acuerdo con este principio y le haces perder el equilibrio y entonces aplicas tu técnica.

O Sensei: En Aikido no hay ataque en absoluto. Atacar significa que el espíritu ya ha perdido. Nosotros nos adherimos completamente al principio de no resistencia, es decir, no nos oponemos al atacante. De esta forma, no hay oponente en Aikido. La victoria en Aikido es masakatsu (N. del T. «victoria verdadera») y agatsu (N. del T. «victoria sobre uno mismo»). En tanto que vences sobre todas las cosas de acuerdo con la misión del cielo, tomas posesión de fuerza absoluta.

E1: Significa eso  Go no sen? (N. del T.: estado mental que nos permite tomar la iniciativa ante un ataque armonizándonos con el mismo).

O Sensei: Absolutemente no. No se trata de una cuestión de sensen no sen or sen no sen (N. de. T. ambos conceptos hacen referencia a anticipar un ataque preveyéndolo o, en parte, provocándolo). Si tuviera que verbalizarlo, diría que controlas a tu oponente sin intentar controlarlo. Esto es, es el estado de victoria continua. No es ninguna cuestión de ganar vencer o perder ante un oponente. En este sentido, no hay oponente en Aikido. Incluso si tienes un oponente, él se convierte en una parte de ti, un compañero que sólo controlas.

Citas destacadas – Entrevista con O Sensei (1a parte)

Este universo se compone de muchas partes diferentes y, sin embargo, el universo como un todo está unido como una familia y simboliza el estado definitivo de paz. Conteniendo esta visión del universo, el Aikido no puede ser otra cosa que un arte marcial de amor.

El Aikido nació de acuerdo con los principios y funcionamiento del universo. Por lo tanto, es un Budo (arte marcial) de victoria absoluta.

En Aikido no hay ataque en absoluto. Atacar significa que el espíritu ya ha perdido.